El cólera en Sudán ha dejado más de 2.900 muertos dentro de sus fronteras en poco más de un año, pero el flujo de refugiados sudaneses que huyen de la guerra civil a sus países vecinos ha convertido este brote en una crisis sanitaria regional, que afecta ya a Sudán del Sur y Chad: entre ambos suman cerca de otros 1.700 fallecidos.