La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha extendido su propuesta para construir un "Acuerdo Nacional" al nuevo gobierno que surja de las urnas y asuma el poder el próximo 7 de agosto, mientras que ha rechazado cualquier vínculo con el narcotráfico, en respuesta a la sugerencia del presidente de Colombia, Gustavo Petro, que el pasado viernes abrió de nuevo la puerta al diálogo con el grupo armado a condición de que éste opte por desmantelar, junto al Estado, "economías ilícitas".