Los colegios electorales de Hungría han abierto sus puertas para dar comienzo a las, posiblemente, elecciones europeas más importantes del año; unos comicios donde el partido Fidesz del primer ministro Viktor Orbán se enfrenta a la mayor amenaza a su década y media de mandato en la figura de su antiguo subordinado y ahora favorito según encuestas, Peter Magyar y el partido Tisza.