Los dos anarquistas chilenos que fueron detenidos por atentar contra la basílica del Pilar en Zaragoza, han reaparecido con un comunicado firmado por ambos en el que amenazan con el desmadre generalizado, aseguran que los golpes policiales sólo consiguen afilar sus ideas y advierten de que nada a cambiado con su arresto porque todo sigue en la calle o en la cárcel.