La kombucha se ha convertido en los últimos años en un auténtico símbolo del estilo de vida saludable. En una época en la que leemos etiquetas, buscamos ingredientes naturales y priorizamos nuestro bienestar, esta bebida milenaria ha encontrado su lugar en nuestras neveras y rutinas diarias. No se trata solo de hidratarnos, sino de hacerlo con el objetivo de obtener beneficios reales para nuestro organismo... pero no siempre es fácil y en muchas ocasiones las opciones que tenemos no encajan con una alimentación equilibrada. En ese contexto, este tipo de bebida destaca como una alternativa ligera, funcional y... ¡está llena de matices!