MADRID, 9 Abr. (OTR/PRESS) - La cuenta atrás del ególatra presidente de EEUU, antes de "destruir la civilización de Irán", ha tenido al mundo al borde del abismo. Se barajaba, incluso, que para tamaña obra de aniquilación se utilizaran armas nucleares. Al final, entre China y Pakistán han logrado un acuerdo que a todos conviene. Pero lastrado de una fragilidad que puede quebrarse en dos semanas, si es que la "fiera" no llega a la conclusión de que hasta sus más fieles de MAGA le están abandonando.