Archivo - Imagen de archivo de una mujer portando una foto del accidente de Adamuz (Córdoba) durante una concentración durante la primera jornada de la huelga ferroviaria, en la estación de tren Madrid-Puerta de Atocha-Almudena Grandes. - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
SEVILLA 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato del Sector Federal Ferroviario de la CGT (SFF-CGT) ha advertido este miércoles de que, dos meses después del accidente de Adamuz (Córdoba), el sector ferroviario "continúa sin abordar las causas estructurales que llevaron a un sistema tensionado hasta el límite" y que acabaron derivando en el accidente.
Según ha valorado el sindicato en una nota, lo ocurrido el pasado 18 de enero "marcó un antes y un después", al evidenciar las consecuencias de un modelo "en el que se ha priorizado la construcción frente al mantenimiento, la reducción de costes y la externalización frente a la seguridad, y la fragmentación del sistema" frente a una visión global del ferrocarril.
En esta línea, el SFF-CGT ha criticado que la situación del sector "ha continuado deteriorándose en las últimas semanas" a través de "supresiones de servicio, limitaciones de velocidad, incidencias constantes y una sobrecarga generalizada de trabajo en las plantillas" que están afectando "directamente" a la calidad del servicio y a la confianza de la ciudadanía en el ferrocarril.
Para el sindicato, el problema no radica únicamente en el accidente, sino en la "incapacidad" de las empresas y las administraciones para afrontar las causas reales del deterioro. "Cuando no se actúa sobre el origen de los problemas, estos no desaparecen, se agravan", han apostillado.
Asimismo, desde el SFF-CGT han recriminado que Adif continúe proyectando una imagen de normalidad "sin asumir su papel como administrador de la infraestructura y responsable del estado de la red". Al hilo, el sindicato ha cuestionado la gestión de la investigación del accidente, señalando que las decisiones adoptadas "no están contribuyendo a generar confianza ni transparencia".
En el caso concreto de Renfe, han afeado que la estrategia sigue orientada a nuevos proyectos y líneas de negocio "alejadas de la recuperación del servicio ferroviario", en lugar de "centrarse en reforzar el mantenimiento, mejorar la fiabilidad de la red y garantizar unas condiciones adecuadas para las plantillas".
En relación, el sindicato ha señalado que las operadoras privadas no quedan al margen de esta situación, puesto que el deterioro de la infraestructura y las limitaciones operativas están teniendo un "impacto directo en el empleo", como refleja el ERTE planteado por Iryo tras el cierre de la línea de Málaga, que afecta a la totalidad de la plantilla en ese centro y a parte del colectivo de maquinistas en Madrid.
En suma, el SFF-CGT ha insistido en que la situación actual no puede abordarse "con medidas parciales ni con acuerdos apresurados que no atacan el fondo del problema". Así, para la organización, el ferrocarril necesita un cambio basado en "inversión efectiva, plantillas suficientes, mantenimiento propio y un modelo que priorice la seguridad y el servicio público".
"El problema no es puntual, es estructural. Y solo se resolverá con decisiones que vayan más allá del corto plazo y de la imagen", han precisado desde el sindicato.