CÓRDOBA 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
La madre de Javier Marañón Montero, el cordobés encarcelado en Guinea Ecuatorial junto al granadino David Rodríguez Ballesta desde enero de 2025 por un proyecto de la televisión digital terrestre, ha comenzado este miércoles una huelga de hambre, cuando se cumplen 15 meses desde que fueron detenidos ambos y teniendo en cuenta que ella tiene 83 años de edad y ha dejado de tomar su medicación hace varios días.
En una nota, la familia ha lamentado que las administraciones y autoridades no hayan conseguido "algo efectivo a favor de su hijo Javier y de su compañero de trabajo David, encarcelados injustamente desde hace 15 meses en Guinea Ecuatorial". El caso aparece en un informe de Amnistía Internacional, según ha explicado el hermano de Javier, Aarón.
La progenitora, "que además de su avanzada edad padece varias patologías y ha sufrido operaciones hace unos meses", se encuentra en "un delicado estado de salud", pero ha decidido dar este paso ante "la incompetencia y los nulos resultados de las posibles gestiones que haya hecho el Ministerio de Exteriores/Gobierno y autoridades de exteriores europeas".
Después de 15 meses, los dos trabajadores --un administrativo y un técnico de vídeo-- continúan en las mismas condiciones en la cárcel de Black Beach. "Su situación es cada vez más grave y concretamente, Javier, ha estado a punto de morir dos veces", ha advertido de la familia.
En este sentido, han reprochado que "las autoridades no han conseguido su libertad, pero ni tan siquiera han conseguido que se respeten los mínimos derechos fundamentales: están incomunicados, sin derecho a visitas familiares, sin derecho a que contacten de ninguna manera con su abogado, sin derecho a que pasen una revisión médica seria en un centro hospitalario, tras haber sufrido distintas enfermedades, además de las crónicas que ya padecían, y sin juicio.... del que no se sabe nada".
Además, "conociendo el anuncio de esta huelga de hambre, las autoridades no se han interesado en ningún momento por tener contacto con la familia, para poder darnos alguna noticia esperanzadora que tuviésemos como argumento para convencer a nuestra madre de tomar esta fatal decisión", han remarcado.
Al respecto, han aseverado que intentarán "por todos los medios convencer" a su madre de que "no llegue hasta el final de esto", mientras siguen "esperando a que las autoridades se pongan en contacto con nosotros y nos den algún resultado positivo pronto". "No sólo la vida de Javier y David están en peligro, ahora también es la de nuestra madre", han avisado, para suplicar "ayuda ya".
CITAS EN EL CONGRESO
Cuando estuvieron el día 25 de marzo en el Congreso ambas familias fueron recibidas por varios diputados de distintos grupos parlamentarios y unos les comentaron que "iban a hacer una propuesta al Gobierno para ayudar a los dos trabajadores y otro grupo dijo que iban a intentar llevarlo a las autoridades de Exteriores de la Comisión Europea para que actuasen".
Sobre la situación de los dos detenidos, Aarón ha explicado que "no hay ninguna novedad", de manera que "siguen incomunicados, no reciben visitas de la familia" que tiene su hermano allí, "ni de los amigos de David desde que entraron en la cárcel y tampoco los puede visitar su abogado desde que están en prisión".
Además, ha remarcado que "no hay fecha prevista de juicio, no hay ninguna previsión de otro tipo de solución para ellos y ni sus condiciones mejoran y nadie ha conseguido nada efectivo", de ahí que haya lamentado que "la perspectiva es que todo siga igual, a no sé qué alguna autoridad o administración consiga algo efectivo".
MÁS DE 60.000 FIRMAS
Hace un mes las familias de ambos se concentraron a las puertas del Congreso de los Diputados y registraron en el Ministerio de Exteriores las más de 60.000 firmas recogidas a través de la plataforma Change.org para pedir al Gobierno de España que "intervenga con urgencia y de forma directa" para conseguir la libertad de los dos, presos en la cárcel de Black Beach.
Así, aseguraron que fueron "a reclamar la ayuda al Ministerio, al Gobierno, a la Casa Real, al Vaticano, a quien sea, para que ayude a traerlos de vuelta", según explicó Laura, hermana de Javier Marañón, en declaraciones a Europa Press, en el marco de la entrega de firmas.
Los familiares han pedido al Gobierno que "negocie" y haga "lo que tenga que hacer para traerlos" y ha dado las gracias a las más de 60.000 personas que "se han volcado" apoyando su petición. "Esta lucha no cesa hasta que Javier y David estén de vuelta. Por favor, seguid compartiendo, seguid firmando", reclamó.
SIN RESPUESTA DEL VATICANO NI DE LA CASA REAL
De forma paralela, los familiares enviaron sendas cartas a la Casa Real y a la Nunciatura en España para que intercedan por ellos, incluso pidiendo al Papa León XIV que no hiciera escala en Guinea Ecuatorial esta semana durante su gira por África, si no les liberan.
En concreto, en la misiva dirigida al Papa León XIV, los familiares le solicitaron que, si lo estima oportuno, pueda "interesarse" por la situación de David y Javier durante su visita al país en el marco de su viaje a África o "trasladar a las autoridades competentes la importancia de encontrar una solución humanitaria a su caso". Incluso, le propusieron "descartar dicha visita en caso de no ser atendidas sus peticiones".
Asimismo, en la carta dirigida al Rey Felipe VI, le pidieron que traslade al Pontífice "la dramática situación" de sus familiares para que "se interese personalmente por su caso o que inste a las autoridades guineanas a resolver su situación y garantizar su liberación". Precisamente, el Rey se reunió una semana antes de la concentración con León XIV en una audiencia privada en el Vaticano, aunque no trascendió el contenido de la conversación, que se prolongó durante 50 minutos.
Los familiares de los españoles detenidos consideran que la intervención moral de "una figura de la autoridad espiritual y humanitaria" como la del Papa podría contribuir "de forma decisiva" a proteger la vida de David y Javier.
"SON TRABAJADORES INOCENTES"
Según explican en la petición, Javier y David fueron arrestados tras acudir a una reunión con autoridades locales en relación con un proyecto de televisión digital terrestre en el que trabajaban para la empresa concesionaria como técnico y administrativo respectivamente.
"Son trabajadores inocentes que están pagando por los actos de otros", asegura Laura en la petición, al tiempo que añade que David y su hermano Javier "pueden morir si no se actúa ya". Según precisa, las condiciones en las que se encuentran son "inhumanas", aislados, sin atención médica, sin acceso a medicinas ni a comida adecuada.
Las familias recuerdan que en julio de 2025 fueron a pedir amparo al Parlamento Europeo y tras ser debatido en pleno, este aprobó en octubre una resolución denunciando las "inaceptables" condiciones de detención y reclamando que se garantice su bienestar y el respeto de sus derechos, en particular el derecho a un juicio justo, así como a asesoramiento jurídico y atención médica. Si bien, lamentan que "no ha habido ningún resultado".