Las dificultades para distinguir las papeletas de los partidos políticos, para entender los mensajes de los candidatos o encontrar la mesa en la que votar, unido a la ausencia de personal especializado en los colegios electorales, son algunas de las barreras con las que se encontraron las personas con discapacidad intelectual durante su participación en las elecciones generales del pasado 28 de abril y que el próximo domingo, 26 de mayo, lo harán de nuevo en las autonómicas y municipales.