El mayor descenso en la prevalencia de la mutilación genital femenina en el mundo se produce en el rango de edad comprendido entre los 15 y los 19 años, lo que implica que las niñas y las mujeres más jóvenes "se oponen cada vez con más firmeza a sufrir esta terrible vulneración de derechos", según Mundo Cooperante, que sostiene que el factor generacional influye en la evolución de esta práctica.