El Gobierno de Israel ha emprendido en las últimas horas "un maratón de llamadas" con autoridades de todo el mundo en el que básicamente ha esgrimido que "no tenía otra opción" que lanzar una nueva cadena de ataques sobre Irán, pese a que desde la comunidad internacional el llamamiento generalizado es a la contención para evitar una nueva escalada del conflicto en Oriente Próximo.