El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, han conversado este sábado por teléfono para tratar la crisis abierta en Irán por los ataques de EEUU e Israel, y la respuesta iraní contra la región, así como su impacto en las bases británicas en Chipre, donde Turquía mantiene también importantes intereses estratégicos.