Los tres responsables de la empresa Verter Recycling, propietaria del vertedero de Zaldíbar en el que murieron Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán como consecuencia del corrimiento de tierras ocurrido el 6 de febrero de 2020, han pactado con la fiscalía y las familias de los fallecidos una condena de seis meses de prisión por el homicidio imprudente de los dos trabajadores, con lo que evitarán la cárcel, según han confirmado fuentes de la empresa.