La investigación llevada a cabo por el presunto espionaje que habría sufrido el periodista español Ignacio Cembrero, especializado en información del Magreb, con el 'software' israelí Pegasus a través de su teléfono móvil ha decaído porque no se pudo determinar si el dispositivo había estado infectado, de modo que la Fiscalía Provincial de Madrid recomendó archivar las pesquisas por no haber "motivos suficientes para acusar a determinada o determinadas personas como autores".