Archivo - Coche del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. - EUROPA PRESS - Archivo
CÁDIZ 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil de Cádiz y los Servicios de Inspección Pesquera de la Delegación Territorial de la Consejería de Pesca de la Junta de Andalucía, han efectuado controles de las actividades pesqueras en la Bahía de Cádiz, dando como resultado la identificación de dos personas, que finalmente han resultado denunciados, por tener calado un trasmallo de más de 1.000 metros. Por su parte, las capturas realizadas de manera ilegal han sido depositadas en dependencias de la Junta, al no poder reintroducirse en el medio marino.
Según ha explicado la Guardia Civil en una nota, los hechos se produjeron cuando agentes del Seprona, con base en El Puerto de Santa María, en servicio conjunto con funcionarios de Inspección Pesquera, observaron a dos personas que acababan de realizar actividades de pesca profesional con artes menores.
Una vez identificados y solicitadas las oportunas licencias para realizar dicha actividad, los identificados manifestaron carecer de ellas, por lo que se formularon las correspondientes denuncias administrativas por infracción a la normativa pesquera, procediéndose a la intervención cautelar del producto pesquero y de las artes utilizadas, que resultó ser un trasmallo de más de 1.000 metros de longitud.
Los efectos intervenidos fueron trasladados por personal de Inspección Pesquera al Centro de Investigación y Cultivo de Especies Marinas (CICEM) 'El Toruño', en El Puerto, para su destrucción conforme al procedimiento establecido.
La Guardia Civil ha señalado que esta actuación policial viene a dar respuesta a las demandas de distintos colectivos de acuicultores y mariscadores de la zona, que ven afectado su medio de vida por las actividades que practican de forma ilegal mariscadores y pescadores furtivos, ya que se trata de una actividad profesional acogida a un sistema legal de regulación y control sanitario, y de que su recogida al margen de la ley, pone en peligro su desarrollo sostenible y la salud de los consumidores.