Los "superhéroes" del Barroco, los santos que la Iglesia mostró con todo el sufrimiento de los humanos para no perder fieles en la crisis de la Reforma protestante, bajan de sus altares y se instalan en el Museo de Bellas Artes de Valncia con 36 obras del siglo XVII que conviven con piezas contemporáneas para plasmar la conexión de "la primera operación de marketing del catolicismo" con la cultura visual.