Un equipo de investigadores de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Waterloo (Canadá) ha diseñado un innovador método para tratar enfermedades hereditarias, en el que se usan versiones modificadas de un virus bacteriófago para administrar terapias a las células, lo que parece una "prometedora" forma, además de más económica y eficiente, detratar ciertas enfermedades genéticas mortales.