Al menos cinco personas, cuatro de ellas menores de edad, han muerto este miércoles por la explosión de restos de guerra que quedaban sin detonar en dos incidentes separados en Siria, a pesar del fin del conflicto en el país a raíz de la ofensiva relámpago puesta en marcha a finales de noviembre por grupos yihadistas y rebeldes y que derivó en la caída del entonces presidente Bashar al Assad.