Un auditor ha asegurado como perito en el juicio de la Audiencia Nacional sobre los negocios privados de José Manuel Villarejo que el arquitecto Joaquín Torres, personado como acusación particular, sufrió un daño económico de unos 8 millones de euros a partir del año 2013, pero ha precisado que desconoce si esas pérdidas fueron como consecuencia de las supuestas maniobras del comisario.