MADRID, 21 Feb. (OTR/PRESS) - Ante las poco halagüeñas perspectivas que les trasladan los sondeos de intención de voto los políticos profesionales de los partidos de izquierdas parece que han entrado en vísperas de desconcierto. No saben a quién encomendar la tarea que podría evitar el naufragio o hacer más llevadera la travesía del desierto que avizoran. Por separado aguantan los pequeños que tienen su base en las taifas en las que conviven con nacionalistas y separatistas -Bildu en el País Vasco, ERC en Cataluña, Compromís en Valencia o el BNG en Galicia.