Más de un centenar de personas han muerto esta semana en tres poblaciones del este de República Democrática del Congo, según denuncian asociaciones civiles del país, como consecuencia de una nueva ola de ataques perpetrados por las milicias de las Fuerzas Democráticas Aliadas, extensión de Estado Islámico en el país africano y uno de los grupos armados más brutales del continente africano.