La Fiscalía advierte de que ninguno de los badenes ubicados en las carreteras de la provincia cumple la norma

Actualizado: martes, 1 junio 2010 15:25

El 93 por ciento de los condenados en 2009 por infracciones contra la seguridad vial fueron hombres

SEVILLA, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

El fiscal delegado de Seguridad Vial en Sevilla, Luis Carlos Rodríguez León, advirtió hoy martes de que ninguno de los badenes ubicados en las carreteras de la provincia hispalense dependientes de la Diputación Provincial, el Ministerio de Fomento y de la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, cumplen la norma en cuanto a características técnicas y seguridad, resaltando en este sentido la importancia de adaptarlos a la legalidad.

En rueda de prensa en Sevilla para presentar la Memoria de Seguridad Vial de la Fiscalía Superior de Andalucía correspondiente al pasado año 2009, explicó que desde su departamento se solicitó un informe a la Guardia Civil de Tráfico sobre los pasos sobreelevados o reductores de velocidad instalados en estas carreteras --se excluyen los ubicados en suelo urbano--, constatándose que ninguno de los badenes cumplen la norma, lo que se puso en conocimiento de las tres administraciones referidas al objeto de proceder a subsanar el problema.

En este sentido, Rodríguez León argumentó que este incumplimiento de la normativa se debe a que, en el momento de construirse estos pasos sobreelevados "no había norma, por lo que cada uno lo construyó como consideró oportuno", pero puso de manifiesto que, actualmente, hay una normativa que cumplir, añadiendo que una orden ministerial de fecha 23 de septiembre de 2008 dicta que, en el plazo máximo de dos años desde la entrada en vigor de la instrucción, todos los dispositivos de este tipo deben ser adaptados a la normativa.

Al hilo de ello, y tras aseverar que "resulta mucho más rentable adaptar estos badenes a la legalidad que pagar indemnizaciones" por posibles accidentes con dinero procedente del erario público, el fiscal matizó que en la Fiscalía no cuentan con datos referentes a los badenes instalados en las calles de la capital hispalense, aunque advirtió de que el Ayuntamiento de Sevilla ya ha sido condenado en dos ocasiones debido a accidentes producidos por badenes, teniendo que pagar en uno de los casos 5.000 euros a la afectada.

HASTA 2.095 CONDENAS POR CONDUCIR BAJOS LOS EFECTOS DEL ALCOHOL

De otro lado, Rodríguez León se refirió a los datos estadísticos de su Fiscalía correspondientes al pasado año 2009, señalando que, del total de sentencias condenatorias incoadas en la provincia y que ascendieron a 4.124, 2.095 lo fueron por conducir sin permiso; 1.869 por circular bajo los efectos de bebidas alcohólicas o drogas; 71 por negarse a realizar las pruebas; 49 por conducción temeraria; 24 por exceso de velocidad; 16 por conducir con desprecio para la vida; cinco por lesiones imprudentes, y una por alterar la seguridad de la vía.

Según valoró, los dos delitos "estrella" que predominaron el pasado año 2009 fueron los referentes a conducir sin carné y a circular bajo los efectos del alcohol, concretando que, en lo referente a este último delito, 723 de los condenados dieron una tasa de entre 0,80 y un gramo de alcohol por litro de aire expirado; 579 entre 0,60 y 0,80 miligramos, y 111 dieron menos de 0,60 miligramos, mientras que 288 conductores dieron más de un gramo.

En esta línea, el fiscal de Seguridad Vial en la provincia de Sevilla destacó que durante el pasado año 2009, respecto a 2008, se ha producido un aumento de los conductores condenados por circular con una tasa de entre 0,80 y 1 un gramo de alcohol por litro de aire expirado, pasando de los 460 de 2008 a los 723 de 2009, lo que, a su juicio, significa que "los que han bebido, han bebido más".

MAS HOMBRES CONDENADOS

Asimismo, y valorando los delitos según el sexo de quien los cometió, Luis Carlos Rodríguez León informó de que el 93 por ciento de los condenados durante el año 2009 --3.854-- fueron hombres, mientras que el siete por ciento restante --270-- fueron mujeres. De igual modo, y teniendo en cuenta la nacionalidad, el 99 por ciento de los condenados --4.082-- eran ciudadanos españoles, mientras que el uno por ciento restante --42-- eran extranjeros.

El fiscal de Seguridad Vial llamó la atención sobre los delitos contra el tráfico cometidos por menores de edad, destacando que 412 fueron denunciados por conducir sin permiso de circulación --418 en 2008--; 27 por conducción temeraria --64 en 2008--, y ocho por conducir bajo el efecto de bebidas alcohólicas o drogas --27 en 2008--, y resumió que los menores "no tienen asumida la importancia de la norma".

En esta línea, Rodríguez León insistió en el hecho de que los menores de edad "no asumen la necesidad de cumplir la norma, como es tener papeles para poder usar un vehículo", agregando que los menores que cometen delitos contra la seguridad vial representan el 40 por ciento de la delincuencia juvenil, por lo que si "fuéramos capaces de educarlos en esta materia, reduciríamos en un 40 por ciento este tipo de delincuencia".

PROPUESTA DEL ALCALDE SOBRE LA VELOCIDAD

Por otro lado, informó de que en Sevilla hay 246 personas en prisión por delitos contra la seguridad del tráfico, todos ellos hombres. Así, en Sevilla I hay 57; siete en el Centro de Inserción Social, y 182 en la cárcel de Morón de la Frontera, mientras que en el centro penitenciario de mujeres de Alcalá de Guadaíra no hay ninguna interna.

El fiscal también se pronunció sobre la propuesta realizada por el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, en cuanto a reducir la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora en las zonas más sensibles de la capital hispalense, aseverando que también habría que tener en cuenta los problemas de agilidad y movilidad que esta medida podría acarrear, aunque valoró que la propuesta "estará suficientemente estudiada como para que sea útil".

Por su parte, el jefe provincial de Tráfico de Sevilla, José Luis León Guzmán, señaló que las zonas urbanas donde se establece un límite máximo de velocidad de 30 kilómetros por hora "están proliferando cada vez más en las ciudades", aunque coincidió con Rodríguez León al considerar que "puede afectar a la fluidez del tráfico", por lo que habría que desarrollar la medida en zonas "concretas", como por ejemplo en zonas cercanas a colegios.