El ministro de Exteriores de la Federación Rusa, Sergei Lavrov, ha afirmado este domingo que Rusia no necesita establecer "líneas rojas" en su política exterior ni dar explicaciones como le había solicitado la Unión Europea, asegurando que los intentos previos de diálogo fueron ignorados o utilizados para "ganar tiempo" y armar a Ucrania.