Las personas expuestas a largo plazo a altos niveles de partículas PM2.5 presentan un riesgo un 11 por ciento mayor de desarrollar cáncer, en comparación con aquellas que viven en entornos menos contaminados, según recoge el informe 'Aire limpio en el control del cáncer: una visión general de la evidencia', publicado por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), con el apoyo del Fondo para el Aire Limpio.