El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, reconoce su preocupación por la situación en torno al conflicto del Sáhara Occidental, del que pronto se cumplirán 50 años, y por ello pide a Marruecos y el Frente Polisario un "cambio de rumbo urgente" que impida una nueva escalada y que busquen una "solución política justa y duradera".