La elección papal más larga de la historia tuvo lugar en 1268 en la localidad italiana de Viterbo y acabó con la proclamación de Gregorio X, el Pontífice que promulgó el 'Ubi Periculum', la Constitución que, al final del Concilio de Lyon II, introdujo por primera vez el término 'Cónclave', del latín 'cum clave', que significa 'cerrado'.