Un 34% de los propietarios mayores de 55 años prioriza dejar su vivienda en herencia a hijos o familiares, seis puntos por debajo del dato de la última edición del informe (40%), lo que confirma un cambio de mentalidad progresivo, es decir: el valor simbólico del legado familiar pierde peso frente a una visión más práctica y vitalista de la etapa 'sénior'.