MADRID, 23 (OTR/PRESS)
En uno de sus imprescindibles Episodios Nacionales se quejaba Pérez Galdós de que en su tiempo la política tenía algo que trastornaba las cabezas más sólidas, daba prestigio a los tontos y arrogancia a los débiles. No cuesta imaginar qué diría don Benito si, trasladado a