Los Veintisiete han fijado este viernes la que será su posición negociadora con el Parlamento Europeo para proteger a los adultos vulnerables en situaciones transfronterizas --como la venta de bienes o la atención médica en el extranjero-- y apoyado la idea de Bruselas de crear un "certificado europeo de apoyo y representación" de la persona afectada, aunque descartan otras medidas como registros interconectados entre Estados miembro.