Cocer la pasta en abundante agua y terminarla después con la salsa sigue siendo la forma más habitual de prepararla en la cocina italiana. Por eso sorprende tanto descubrir que existe una receta popular en el sur de Italia que hace justo lo contrario: la pasta no se hierve y se deja quemar a propósito. Lejos de ser un error, ese "quemado" es la clave de su sabor.