En ocasiones, resulta imposible saber cuánta cantidad de producto queda en determinados envases opacos, especialmente en cosméticos, cremas o productos de higiene que tienen sistema airless y no permiten ver el interior. Esta situación suele generar dudas sobre si el envase está realmente vacío o si todavía puede aprovecharse, lo que en muchos casos acaba provocando desperdicios innecesarios.