El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, ha asegurado este martes que "prefiere evitar un enfrentamiento directo" con el partido-milicia chií Hezbolá, aunque ha avisado que tampoco "se dejará intimidar" a la luz de las decisiones tomadas por el Gobierno libanés que han confirmado la ilegitimidad de las actividades armadas y piden por ello el desarme de la milicia.