La Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ofrece una recompensa de 200.000 dólares (algo más de 171.000 euros) por información que facilite la detención de una exagente de contrainteligencia estadounidense acusada de haber desertado a Irán y de proporcionar información sensible de programas y agentes del FBI a las autoridades de la República Islámica.