Cocer pulpo en casa suele ser uno de los grandes retos de la cocina doméstica. Para evitar que quede duro, muchas personas recurren a trucos tradicionales como congelarlo previamente o incluso machacarlo antes de la cocción, técnicas pensadas para romper sus fibras y ablandar su carne. Sin embargo, estos métodos no siempre son prácticos y requieren mucho tiempo.