La Euroliga tiene claro que "el baloncesto europeo no está en crisis" ni tampoco "necesita que nadie lo salve o reinvente" y por ello defiende el actual modelo en un momento en el que se espera que en el 2027 aterrice en Europa una nueva competición auspiciada por la NBA y apoyada por la FIBA, la cual "dista en muchos aspectos de valores esenciales e intrínsecos de cómo se entiende" el deporte de la canasta en el continente.