El actor ha reconocido que al principio no quería formar parte de
Crepúsculo pues era un proyecto demasiado grande para él. Pese a ser elegido entre miles de aspirantes,
Robert Pattinson pensaba que no era el adecuado para dar vida a
Edward Cullen pues no tenía un cuerpo perfecto. Ahora que ha demostrado que encaja con el personaje,
Robert sigue teniendo miedo a una cosa: echarse a llorar durante las entrevistas.
